Emociones y Comida—La Clave Para Cambiar Tus Hábitos Alimenticios

Emociones y comida (galletas de chocolate)

Cuando era niño, me encantaba pasar los fines de semana en el bote de mi padre.  Me encantaba jugar en las olas, explorar la playa y tirarme de los muelles.

En el verano, pasábamos casi cada fin de semana ahí.

Casi siempre, sábado al mediodía, a la mitad del camino al bote, parábamos en Burger King.  Yo siempre pedía un Whopper.

Hasta hoy, años después, todavía pienso en el mar cuando veo el logo de Burger King.  Es más, solo al ver el logo de Burger King me da ganas fuertes de un Whopper.

Las Raíces Profundas de Nuestros Hábitos Alimenticios

Esta historia ilustra que tan profundas son las raíces de nuestros hábitos alimenticios—y porque nos cuesta tanto cambiarlos.  No solo comemos porque nos gusta el sabor, sino también porque hemos asociado varias emociones con diferentes tipos de comida.

Obviamente, los publicistas de las empresas alimenticias saben esto.  La gran mayoría de la publicidad para comida apenas menciona el sabor, sino que se enfocan en las emociones que quieren asociar con la comida—amor, sexo, diversión, amigos, etc.

Si queremos cambiar como comemos, tenemos cambiar las emociones que asociamos con diferentes comidas. 

Simple fuerza de voluntad no va a funcionar por más de un par de semanas.

Según el experto internacional de éxito Anthony Robbins, nuestros cerebros rápidamente asocian placer o dolor con diferentes situaciones.  Normalmente este sistema funciona bien.  Por ejemplo, si toco una olla caliente, asocio dolor con tocar ollas calientes, y no voy a volver a tocarlas.

Asociaciones negativas para ponerte en forma

Al pensar comer bien o hacer ejercicios, muchas personas se sienten casi un asco.

Estas personas normalmente pueden seguir una dieta por un par de semanas por pura fuerza de voluntad.  Pero, tarde o temprano, regresan a sus malos hábitos alimenticios.

El problema NO es que no sean disciplinadas.  Es que su sub-consciente ha asociado un dolor fuerte con la idea de ponerse en forma.

Puede ser el dolor de privarte de sus comidas favoritas.  Puede ser que has intentado dietas anteriormente, pero has fracasado y has sentido el dolor de remordimiento y frustración.

En este caso, casi seguro que no podrás ponerte en forma hasta cambies las asociaciones que tienes.

¿Cómo podemos cambiar las asociaciones que tenemos?

Podemos usar el poder de asociación emocional a nuestra ventaja.  Y podemos fácilmente cambiar las asociaciones.

Una vez que hacemos esto, podemos hacer todo que queremos—¡sin fuerza de voluntad!

Esto es un ejercicio que recomiendo el experto Anthony Robbins, que yo he usado varias veces…

  1. Escoge un hábito negativo que quieres cambiar.  Puede ser que almuerzas comida rápida, no puedes resistir los panes dulces en la tarde, o pones excusas para no ir al gimnasio, etc.
  2. Piensa en todas las asociaciones positivas que tienes con ese hábito.  Quizá, como yo, lo asocias con la felicidad de una experiencia positiva.  Quizá, simplemente, la comida representa una distracción del estrés cotidiano.
  3. Pregúntate si esas asociaciones son verdaderas.   Haz una lista de todas las razones que estas asociaciones no son verdaderas.
  4. Piensa en todas las asociaciones negativas que tienes con la idea de hacer lo contrario.  Si tu problema es que pones excusas para no ir al gimnasio, quizá has  asociado frustración o confusión con el gimnasio porque la primera vez que fuiste estabas confundido/a.  Haz una lista de todas las razones que estas asociaciones  no son lógicas.

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Dinos que piensas.  ¿Puedes cambiar tus hábitos alimenticios?

Dinos que piensas.  ¿Puedes cambiar tus hábitos alimenticios?

Deja un comentario (11 comentarios )


  1. Jose
    3 años ago

    Excelente articulo con excelentes consejos.


    • Rob
      3 años ago

      Gracias Jose!


  2. rosmery sucerquia holguin
    3 años ago

    Me encanta todo esto de los hábitos..alimenticios ya los tengo hace 7 años. ..y soy muy disciplinada con eso y con el ejercico tambien….gracias ..me parece bacanisimo..todos estos blog..


    • Rob
      3 años ago

      Gracias por tu comentario Rosmery


  3. Lizbeth Herrera
    3 años ago

    Mi problema es con los alimentos dulces, tengo como una dependencia, que si no los como me siento débil, y no tengo ninguna enfermedad metabólica, pero creo que es cierto de la asociación con emociones, lo dulce me da sensación de bienestar, vamos a Intentar poner en práctica su consejos, gracias!!


  4. patricia
    3 años ago

    Hola me encantaban las gaseosas pero me hice el firme propósito de cambiarlo por agua y lo he echo muy bien hasta ahora llevo dos meses sin tomarla


  5. Vero
    3 años ago

    Chicos me encantan sus artículos! Lo que más me cuesta trabajo es tomar fuerzas para salir a correr, claro que cuando ya estoy en la pista no entiendo por qué si me siento tan bien durante y después del entrenamiento :(


    • Rob
      3 años ago

      Hola Vero, ¡gracias por el comentario! Te sientes muy bien porque tu cuerpo suelta una hormona que se llama dopamina cuando haces ejercicio–¡es la misma que suelta cuando uno hace drogas!


  6. Lourdes
    3 años ago

    Muy interesante y específico este artículo, remarca puntos claves del por qué debemos cuidar nuestra alimentación y lo importante que es estar activos… Gracias por la información!!!


    • Rob
      3 años ago

      Gracias Lourdes


  7. NeyMartinez lopez
    3 años ago

    Es simple faltas de insistencias, se que el ejercicio continuo y la elaboración de camidas sanas funcionan , solo aplico la segunda opción.

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